Como todos ya sabéis, la presencia de volumen cicatricial en la rehabilitación de la mano es muy frecuente, pero hay zonas en las que esta presencia de tejido fibroso es especialmente abundante. Una de estas zonas es la palma de la mano. Que esto sea así no es por casualidad; sólo hay que fijarse en la densidad de tejido de colágeno que tenemos ya de normal con la piel palmar y la fascia que compartimenta todo este espacio.

Cualquier cirugía o traumatismo que afecte esta zona es susceptible de generar dificultad mecánica en los tendones que transcurren por ella.  Poderlos tratar de manera analítica es una buena oportunidad para mejorar la mecánica y la función de la mano.

Aquí tenéis una opción muy práctica: Técnica de deslizamiento de flexores en zona 3