Las adherencias en el dorso del dedo son relativamente comunes. De hecho cuando tenemos una restricción de la flexión de la interfalángica, el tendón es el único elemento mecánico capaz de restringir este movimiento en la cara posterior. Efectivamente, aparte del tendón, en la cara posterior no disponemos de ningún otro elemento fibroso o ligamento que pueda restringir la flexión.

Conseguir que el tendón se mueva correctamente sólo se puede conseguir a través de la movilidad simultánea de las dos articulaciones interfalángicas. Conseguir este trabajo sin compensaciones y manteniendo una intensidad razonable no es fácil ya que siempre hay una de las dos que asume más fácilmente el movimiento.

A pesar de que el vídeo de esta técnica no aparece, hay que tener en cuenta que una vez hemos conseguido el deslizamiento distal, hay que asegurarse que el tendón sea capaz de volver a la posición inicial ya que si no generaría un déficit de extensión activa difícil de recuperar.

En este vídeo – post vais a encontrar, pues, la técnica dinámica de deslizamiento distal de los tendones extensores en el dorso del dedo para alargar adherencias y ganar flexión simultánea de las interfalángicas.

Resulta de especial interés si tratáis una fractura de una falange, ya que las adherencias del aparato extensor en esta zona son muy frecuentes.

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