El déficit de extensión de las interfalángicas es una de las secuelas más típicas en terapia de la mano. El motivo por el que este déficit es tan frecuente, es debido sobretodo a dos motivos: el primero es la alta incidencia de lesiones traumáticas que afectan a esta articulación y el segundo es la gran cantidad de tejido fibroso existente en la cara anterior de esta articulación: placa volar, poleas, tendón flexor profundo y flexor superficial, expansiones de la fascia palmar y la piel palmar.

Una de las técnicas más usadas para su tratamiento es el ferulaje. De todos los tipos de ferulaje existente, el que tiene más evidencia y da mejor resultado es el “serial estático”, que permite mantener el resultado conseguido después de la sesión de rehabilitación.

La cuestión es, ¿hay que hacer una sesión para conseguir esa extensión óptima? Pues aquí tenéis una buena opción. Consiste en conseguir una fuerza hacia la extensión de larga duración en la dirección correcta para poder modificar los tejidos. A través de la técnica que vais a ver en este vídeo podréis modificar la posición en flexión de esta interfalángica para posteriormente estabilizar el resultado con una buena férula de vuestra elección.